21 octubre 2008

La eugenesia de los naranjos

LA FÁBRICA DE SUEÑOS cierra por vacaciones. Esa fue la última frase de la carta que deslicé bajo la almohada de mi amada esposa Samira. Deseaba regalarla un último cuento al que pudiera acudir en los días de amarga separación que nos aguardaban. Ojalá no hubiera sido necesario.

El Fabricante de sueños, con ese hermoso sobrenombre se me conoce en Nador, mi ciudad natal. Ya de niño disfrutaba escuchando las leyendas de los míos, para después narrárselas a mis primos y hermanos. Ahora soy un cuentacuentos. Ya no recito las gestas de los héroes de antaño, en su lugar invento narraciones que inculquen buenos valores en los más pequeños y, cuando al anochecer regreso de los campos tras un agotador día de labranza, comparto con los pastores, los labriegos y artesanos, mis historias sobre libertad, justicia e igualdad. Al principió solo narré, después escribí, y con tiempo mis relatos han llegado lejos.

Pero el poder aborrece la verdad. Por eso soy perseguido; por eso he de huir.

Braceo en el agua helada intentando alcanzar la costa. Los músculos me duelen por el frío y el cansancio, pero si me permito desfallecer moriré. La misma bruma que desorientó el rumbo de nuestra embarcación me protege de los faros que acuchillan la mar buscando a los que nos arrojamos por la borda cuando la patrullera nos interceptó. No podía permitir que me capturaran, no ya por mí, si no por mi esposa, por el hijo que ha de llegar, y por los compañeros que propiciaron mi fuga, y cuyos nombres me arrancarían sin piedad o escrúpulo. Soy afortunado, la mar no es brava esta noche y el zumbido de los motores de las lanchas se aleja.

Siempre soñé con descansar a la sombra de mis propios naranjos, saboreando los gajos dulces de fruta madura, mientras Samira acaricia mi espalda con sus delicadas manos y mi buen amigo Ayman, el poeta, recita sus versos; y Safana le besa en el cuello, y reniega porque el día es muy caluroso, o muy frío, y Ayman la chincha, y todos reímos.

Pero sabía que era una meta inalcanzable, pues necesitaría más dinero del que un aparcero es capaz de ahorrar en todo un año de honrado trabajo. Dese luego, no estaba dispuesto a emprender la temeraria travesía del estrecho en la que tantas vidas y esperanzas se han derrochado. Cuando sabíamos de un joven dispuesto a tan alocada aventura acudíamos a disuadirle, convenciéndole de lo estúpido de la empresa y lo irreal de esas fantasías en las que regresaría tras amasar una fortuna que le permitiera vivir el resto de sus días como un príncipe. Sueños globo, los bautizó Ayman, pues solo son aire y se sostienen por un delgado hilo de esperanzas.

Hoy me he visto en una de esas frágiles barcazas rodeado de mil dialectos e ilusiones, y un miedo común: no alcanzar las playas de esa otra fábrica de sueños que es Europa. Por eso antes de que nos abordaran los más desesperados saltamos, y no fuimos pocos.

Entre la niebla se recorta una silueta. Es uno de los beduinos de las leyendas de mi niñez, que se acerca caminando sobre las aguas. Me toma de la mano. Ya no siento frío ni fatiga. Dedico un último pensamiento a mi amada, y a los naranjos, mientras las aguas negras e inclementes cierran para siempre la fábrica de sueños.




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Imagen de ~denisolivier

19 octubre 2008

Entrevista a David Prieto

El salmantino David Prieto es uno de los escritores de fantasía más prometedores del panorama español. Sus relatos han sido seleccionados para aparecer -entre otras publicaciones- en la antología "Visiones 2.006" (elaborada por la Asociación Española de Fantasía, Ciencia-Ficción y Terror), el recopilatorio "65 instantes y otros relatos" (que recoje al ganador y menciones especiales de la sexta edición del concurso "El melocotón mecánico"), "Tierras de Leyenda V" y "Maldito lunes" (curioso recopilatorio que recoje relatos que no ganaron el Certamen Domingo Santos de este año).

Su primera novela "Urnas de jade: Leyendas" fue publicada en Noviembre del año pasado por el Grupo Editorial AJEC. En ella se dibuja con certeza el mundo de Drashur, se nos presenta a Delin, al grupo de aventureros, y las conspiraciones del gemio de ladrones de Feylan. Todo ello sin caer en el manido error de contar la misma historia de siempre con distintos protagonistas, tal y como , por desgracia, sucede con buena parte de la producción anglosajona actual. La segunda parte de la saga "Urnas de jade: Mentiras" verá la luz el proximo año, lo que nos asegura a los lectores una continuidad tanto con el mundo como sus tramas.

Recientemente he tenido la oportunidad de entrevistar a David Prieto para el portal OcioJoven. Si os ha picado la curiosidad (espero que sí) y deseais conocer más sobre este autor, os invito a que leais la entrevista pulsando en este enlace.


16 octubre 2008

Crepúsculo

Quinta raíz: Nada

LA ÚLTIMA IMAGEN que quedó plasmada en su retina fue la de su asesino. El último sonido, los agónicos alaridos de su enemigo. El último sabor, su sangre resbalando entre sus labios. El último tacto, la encrespada hierba bajo sus dedos. El último aroma, el tenue perfume de su amado feudo. El último pensamiento, el definitivo despertar del yo auténtico.

Su sangre salpicó el tronco de un cerezo en flor en una imprecisa línea oblicua de puntitos irregulares. El árbol, acongojado, amortajó con sus blancos pétalos el cadáver. Nunca más brotó flor alguna de aquél. Con los años el lugar se convertiría en plácido remanso de peregrinaje. La oscura mancha de sangre no ha desaparecido, mudo testigo del lugar donde feneció el maestro.



Cuarta raíz: Fuego

Se observaron en silencio mientras la batalla discurría a su alrededor sin atreverse a importunarlos. El joven general, ataviado con una pesada armadura, rozaba la hierba con la punta de su no-dachi; el anciano, cubierto apenas con un kimono ceremonial, encaraba con una pica a su adversario.

El primer embate consistió en una serie de fintas lejanas, meros tanteos de la habilidad del oponente. El segundo hubiera acabado con la muerte de combatientes menos diestros. Danzaron en su baile mortal mientras enemigos y aliados morían a su alrededor. Su amigo y fiel consejero, Hireyama Ninte, se desplomó muerto, acosado por tres rivales. La tropa era leal y valiente mas estaban abocados a la derrota pues su enemigo les superaba ampliamente en número, no así en bravura y disciplina. El anciano percibió un leve fallo en la guardia de su adversario que desprotegía levemente su flanco derecho, apenas un detalle imperceptible a la mirada profana. Repitió una vez más el ataque y, al finalizar el movimiento, cargó contra la izquierda de su adversario, que, en un acto reflejo, rasgó el vientre del veterano luchador. En el que sería el último golpe de su existencia atravesó el muslo del joven general, quebrando el hueso y clavando la pica en la esponjosa tierra.


Tercera raíz: Aire

La primera tropa, las más ostentosa, escapó serpenteando entre los campos de arroz en dirección a las colinas y el vado Heimen. Ondeaban sus estandartes y los pasos de infantes y jinetes resonaban estridentemente.

La segunda tropa, muy disminuida, aseguró la defensa de la fortaleza: Encendió los fuegos, cerró los portones y tomó posiciones aprestando sus arcos tras las almenas.

La tercera tropa, la más numerosa, ocultó su presencia escabulléndose sigilosa por una sinuosa trocha hasta las cuevas de los acantilados. No portaban armadura ni estandarte que pudiera revelar sus pasos.

Hireyama, el joven, vigilaba desde la cima de una alejada colina los movimientos de los ejércitos, señalados por los numerosos banderines que cada soldado portaba a su espalda. Los estandartes amarillos de su enemigo se dividieron en dos formaciones. La más numerosa perseguía al primero de sus contingentes, la menor comenzó el sitio del alcázar. Esperó, paciente, hasta ver bien separado un grupo del otro, entonces sopló su cuerno, que resonó lúgubre y hueco.

La primera tropa detuvo su avance y esperó a sus perseguidores. La tercera inició de nuevo su huida siguiendo la línea de la playa para unirse al ejercito del señor Aminawa, necesitado de todo refuerzo. A los sitiados tan sólo les restaba esperar.



Segunda raíz: Agua

-¡Señor! Un ejército está desembarcando en el estuario –anunció Hireyama Ninte, su consejero de confianza.

-¿Quiénes son?

-Los ejércitos del clan Arai, señor. Un gran contingente.

Takuan Soho asintió reflexivo

-¿Quién los comanda?

-El estandarte de Miyamoto Musashi ondea en la nave capitana. He ordenado que nuestro ejército se acantone.

Conocía la fama y fiereza del general enemigo. Sus méritos y defectos. “Es una suerte, si hubiera acudido el propio Arai Daiichi todo estaría perdido. Lograría derrotar a cualquiera de ellos pero sólo Musashi cegará su raciocinio por vencer al mítico Soho” caviló satisfecho.

-No, mi buen Ninte, dejaremos un pequeño retén en la fortaleza. Los demás partiremos. –Percibió la sorpresa reflejada en el rostro de su consejero, mas éste, respetuoso con su señor, no contradijo su mandato.– No debemos aferrarnos al castillo como a una roca pues como el agua rodea a un peñasco así hará su ejército, limitándose a sitiarlo con una exigua fuerza mientras la mayor parte continúa su avance. Nuestro deber consiste en detener al enemigo y procurar la victoria de los nuestros. La lealtad debida nos encamina a la rectitud de mente y está al despertar del yo auténtico.


Primera raíz: Tierra

La guerra, como la peste, había saltado de feudo en feudo, y pronto alcanzaría su isla, antes de las nieves. El joven señor renegó de sus advertencias, negándose a tomar partido por ninguna de las dos facciones que con cruenta determinación disputaban el trono del emperador.

-Señor Aminawa, si no apoyáis a ninguno de los dos bandos ambos os tomarán por enemigo.

-¡Calla, Takuan Soho! No vivimos ya en los tiempos bárbaros de tu juventud. Dirimirán sus diferencias y juraremos vasallaje al vencedor. Es lo más astuto y para cualquier sabio es evidente que nuestra isla carece de valor estratégico pues se encuentra apartada de las rutas del país medio ¿Deseas atraer la guerra a nuestro hogar? ¿Acaso pretendes que dilapide la herencia de mis ancestros?

También en sus años jóvenes dijeron haber alcanzado la civilización y denostaron lo antiguo como un periodo bárbaro. Obviamente, erraron.

“La guerra es una bestia hambrienta que una vez desatada no se atiene a raciocinio alguno, su único anhelo es devorar. Los hombres buenos cometen atrocidades que de otro modo no imaginarían. Después lo lamentan de por vida." Reflexionó al contemplar desde lo alto de un torreón sus hermosas tierras mientras sus ojos brillaban con infinita tristeza.

-Ama la paz y prepárate para la batalla -susurró cuando la primera de las lágrimas prevaleció sobre su voluntad. Adoraba aquella isla como a su propia esposa e hijos, mas la salvación de todo cuanto amaba le encaminaba inexorablemente a la separación definitiva.





Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Imagen de ~Fruelund

Para saber más sobre el mundo de los Otori visita: Su página oficial en castellano.

13 octubre 2008

Madrid me mata

Otra vez ese olor extraño golpeaba su nariz. No era la primera vez que lo percibía aquella misma semana, pero en aquella ocasión era más intenso. Raúl giró la cabeza a derecha e izquierda. Una muchedumbre se apretuja en la acera a un lado y otro del Paseo de la Castellana; saliendo unos del metro -un agujero que vomitaba auténticas hordas de adormilados trabajadores-, bajando otros a las profundidades para acudir a cualquiera de los lugares que aquella telaraña subterránea unía entre si. Le parecían hormigas que seguían su camino de manera automática, simples insectos sin raciocinio que no se planteaban lo miserable de sus vidas; arrastrándose un día tras otro para conseguir comida, cobijo y un poco del tipo de felicidad artificial que cada uno de ellos eligiera, y luego llamarían pasatiempo.

Odiaba Madrid y cuanto representaba con todas sus fuerzas. En un primer momento le atrajo con todas sus posibilidades, luces, espectáculos y trabajos. Pero esa primera sensación duró poco. Sabía que la ciudad palpitaba con vida propia. Incluso había llegado a comentarlo con un par de amigos por chat: "Es una animal grande que necesita gente para funcionar pero les deja sin alma ni corazón". Ese era su nick en tuenti, messenger y el chat de google. En los últimos tiempos había llegado a convencer a varios conocidos -no estaba seguro pero por lo menos una docena- para que no dejaran sus trabajos y acudieran a la capital en busca de mejores perspectivas.

¿Y por qué no se había ido si tanto odiaba aquel tipo de vida? Esa era la pregunta que se hacía cada mañana cuando el despertador le arrancaba del plácido sueño y le devolvía a su realidad gris. Llegó hacía casi dos años, recién acabada la carrera de ingeniería química, dispuesto a comerse el mundo y triunfar en unos meses. Y vaya si lo había conseguido, y con creces, al menos según los parámetros que el mismo se había marcado. Era como si cada vez que ya hubiera decidido abandonarlo todo y marcharse, una nueva oportunidad le apareciera entre las manos: Trabajos bien remunerados, sexo abundante con mujeres hermosas de esas que siempre le habían parecido inaccesibles, fiestas alocadas en los locales más afamados, puestos de dirección, un piso de protección oficial, coche de empresa, pareja estable...

De nuevo una vaharada de aquel olor inundó sus fosas nasales. Era un aroma extraño. Estaba fuera de lugar. Le traía recuerdos de cuanto anhelaba. De todo aquello que Madrid no era. Una mezcla entre aire de montaña, el papel de un libro viejo, pasteles horneados en la tahona de su pueblo y pólvora de fuegos artificiales recién quemada. Aquel olor era la quintaesencia de la felicidad.

Se dejó guiar por aquel olor, siguiendo su rastro por varias callejuelas laterales. No tuvo que andar mucho antes de encontrar su origen, una tienda de ultramarinos con aspecto anticuado y un escaparate en el que se agolpaban toda clase de especias y cachivaches, desde arpones hasta semillas de mostaza.

Raúl entró en la tienda. Dos minutos más tarde una mano volteaba un cartel deslucido en la puerta de la entrada del lado que decía cerrado. Treinta minutos después el escaparate tenía los cristales pintados de blanco, como cualquier comercio en reformas. A las dos horas en el lugar sólo había un muro de ladrillos.

De Raúl no quedó ni rastro.

Y Madrid continuó palpitando, con vida propia, atrayendo con sus oportunidades a una legión de humanos como el néctar a las abejas; librándose de los inadaptados, el más peligroso de los virus, una enfermedad letal contra la que tenía sus propias defensas.






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Imagen de ~plateao

12 octubre 2008

Reseña de CUENTOS DE UN FUTURO inCIERTO


Si ya es una satisfacción ver el resultado de un proyecto que ha requerido tanto tiempo y esfuerzo, leer la primera reseña de "CUENTOS DE UN FUTURO inCIERTO" es toda una alegría.

PilyB, editora de NGC -ganadora del premio Ignotus a la mejor revista de este año-, ha hecho una reseña de lo más ilusionante para todos los involucrados en este proyecto (espero que a los demás no se les quede la misma sonrisa bobalicona que a mí).

Aprovecho la ocasión para agradecer una vez más (siempre serán pocas) a todos los miembros del equipo por la buena labor que han hecho con sus relatos y recomendaros tanto que os paseis por NGC (si no la habeis hecho ya claro, que no será por enlaces), como por la web www.cuentosdeunfuturoincierto.es

Solamente me queda agradecer a los que ya habeis leido la revista la confianza y desear que disfruteis con su lectura; y a los que todavía no la habeis leido que os hagais con un ejemplar y así me podais contar vuestra propia opinión.

06 octubre 2008

Cólera

SE LE OLVIDÓ LA CONTRASEÑA Y NO PUDO ACCEDER A LA INFORMACIÓN. Sus dedos tamborilearon junto al teclado numérico del cajero automático. Sabía de memoria lo que se iba a encontrar, pero al pasar junto a la sucursal de su banco de toda la vida no pudo resistir el impulso de comprobar sus ahorros.

"Vamos, joder, no te martirices ", pensó, "Total, para lo que te a valer, sabes que no hay ni un puto duro". Le hizo gracia el pensar sobre una moneda que ya hacía años que estaba muerta y enterrada, y soltó una risa socarrona .

Se arrebujo en su abrigo y emprendió el camino a casa. Hacía frío, el día estaba encapotado, y empezaba a chispear. Lo último que quería era llegar empapado y pillar una pulmonía.

"Pues ya lo que me faltaba" .

Sólo había dado un par de pasos, cuando la rabia se concentró en la boca de su estómago en forma de una pelota que dolía y palpitaba con vida propia. Las sienes le palpitaban. Pese a sus esfuerzos, las lágrimas ―mitad impotencia, mitad cólera― comenzaron a resbalar por sus mejillas. Más tarde se preguntó como lo había conseguido, que clase de fuerza oculta había despertado en él. Arrancó con las manos desnudas uno de los adoquines de la calle, y empezó a golpear el cajero hasta convertir el terminal en un amasijo de cristal y cables retorcidos. Desde el interior del banco, los empleados le miraban atónitos. Sus caras reflejaban el miedo a aquel estallido de violencia. Ninguno llamó a la policía.

"¡Qué les den por el culo!", pensó mientras arrojaba el adoquín, que rebotó contra el cristal de seguridad del banco, dejando tras de si una telaraña de vidrios cuarteados.

Varios transeúntes somnolientos, que se arrastraban al trabajo, le miraron de reojo. Algunos incluso sonrieron. Ninguno llamó a la policía.

Regresó a su casa con una sensación de paz que hacía mucho que no tenía. Le hubiera gustado contárselo a su mujer, pero se había marchado al pueblo con sus padres “Hasta que las cosas mejoraran”. Le intentó convencer para que la acompañara, pero el se quedo “Para ver si se podían arreglar las cosas, encontrar alguna cosilla con la que ir tirando”. Los dos sabían que mentían, y que los días se convertirían en meses y después en años, hasta que el amor se enfriara y pudieran separarse sin que doliera tanto. Era más dulce un hasta luego que un adiós definitivo.

Estuvo a punto de ir directo a la cama ―desde el día que le despidieron no había conseguido dormir más de cuatro horas, y eso en los primeros meses, los buenos, cuando Dios apretaba pero no ahogaba―, pero en su lugar fue a la galería, rebuscó en la caja de herramientas, cogió el martillo de bola y regreso a la calle.

Recorrió todo el barrio, destrozando uno a uno los cajeros y los cristales de los bancos. Los vecinos y comerciantes lo vieron todo. Ninguno llamó a la policía. Cuando los coches patrulla ―alertados por las llamadas de varios directores de las sucursales― comenzaron a buscarle, unos callaron y otros dieron indicaciones falsas.

Acabó la mañana en el calabozo, sabiendo que había cometido una estupidez, pero feliz como no lo había sido en mucho tiempo. Dos días más tarde, hizo la maleta y se marchó al pueblo.


Imagen de Acer.



30 septiembre 2008

Días de Hispacón y rosas (y amigos, y cañas)




Con unos días de retraso me dispongo a dar mi impresión sobre la Hispacon celebrada este año en Almeria. Es la primera ocasión que asisto, y si las circunstancias me lo permiten pienso repetir. Para aquellos que no sepan de que les estoy hablando, comentaré que la Hispacon son unas jornadas de literatura fantástica que organiza anualmente Portico, la Asociación Española de Fantasía, Ciencia-Ficción y Terror (AEFCFT). En esta ocasión se han celebrado en Almería bajo el nombre específico de Indalcon, en honor a uno de los símbolos más representativos de la ciudad, el indalo.

He disfrutado de principio a fin. El nivel de las charlas me ha parecido muy bueno, y además había una buena variedad donde elegir. Tanto es así que en muchas ocasiones me ha tocado elegir entre dos buenas opciones que tenían el mismo horario. Además para poder llegar a Valladolid a una hora razonable tuvimos que salir el domingo a primera hora casi sin despedirnos (una pena no poder asistir al taller psicotronico de David Jasso o a la charla sobre "El fin del mundo" de Sergio Mars).

Pero como sucede en todas las convenciones la verdadera diversión está en los pasillos; y los pasillos de la Hispacon fueron de lo más animados. Para un aficionado al género, la lectura y la escritura, las horas pasadas intercambiando opiniones pasan volando. En esto tuvo mucho que ver el que acudiera junto a un grupo de amigos de OcioJoven.

Tengo que reconocer que en un primer momento, en especial recien llegado cuando nos pasamos una hora buscando una carpa que no existía, la organización me pareció un tanto caótica. En cambio a medida que las jornadas transcurrieron se hizo evidente que esos problemas eran ajenos a la propia organización. Aunque escuché unas cuantas quejas sobre la separación entre las distintas salas -y yo mismo en momentos de cansancio hice varias- hay que reconocer que esto escapa al buen hacer de los organizadores y depende más de la voluntad de la administración. Y es que organizar unas jornadas de este estilo no es nada facil. Todavía recuerdo la escuela de formación nacional de juventud de Comisiones Obreras, y las Convivencias Lúdicas Nacionales(CLN) del 2006, y siento escalofrios.

El autentico punto negativo fue la asistencia. Es una autentica pena, pero no había demasiada gente. Muchos de los veteranos me comentaron que era normal y que en otras convocatorias no había sido mejor. En este sentido siempre he defendido que a la hora de hacer jornadas, sin importar del tipo que sean, no se realizaran todas en Madrid, y que se diera oportunidad a otras provincias. Me he replanteado esta idea y ahora creo que si no se puede garantizar una asistencia aceptable es mejor hacer actividades en Madrid (o localidades cercanas y bien comunicadas). Por desgracia Almeria es muy bonita, pero esta lejos de todo. Conozco a varias personas que no acudieron porque sólo podían ir desde el viernes, y era mucha paliza para poco más de un día.

Hasta aquí este pequeño resumen de mis impresiones. Sólo me queda dar las gracias a la gente que ha trabajado para que salieran adelante y felicitarles por el resultado.

¡Y más al año que viene!





24 septiembre 2008

I Certamen Calabazas en el trastero


Con el objeto de fomentar la literatura fosca y facilitar una plataforma a los nuevos talentos, en su deseo por seguir el camino trazado y homenajear a las desaparecidas Miasma y Paura, la Biblioteca Fosca convoca el I Certamen Calabazas en el trastero, que se regirá por las siguientes bases:


1. Podrán presentarse al mismo cualesquiera autores que envíen obras originales y sin sus derechos comprometidos con terceros. Los autores podrán enviar cuantas obras deseen.

2. Las obras deberán encuadrarse dentro del género fosco en cualquiera de sus vertientes, es decir, que estará presente un ambiente siniestro, un cierto suspense, un aura de terror u otros elementos naturales o sobrenaturales que creen una atmósfera de temor.

3. El tema concreto de esta convocatoria será Entierros, pudiéndose abordar el tema con total libertad, y tanto de un modo tangencial como directo.

4. Los relatos tendrán una extensión de entre 1000 y 5000 palabras.

5. Las obras se enviarán, bajo pseudónimo o nombre real, a calabazas@abadiaespectral.com haciendo constar en el Asunto "Para el certamen Calabazas en el trastero: Entierros". Al mensaje se adjuntará un breve currículum vitae para incluir en la antología en caso de ser seleccionado el relato.

6. La fecha límite de entrega de originales será el 30 de noviembre de 2008.

7. Un jurado compuesto por miembros de la Biblioteca Fosca y, eventualmente, autores invitados, hará una selección con los 13 (trece) relatos más meritorios. Los criterios serán estrictamente literarios y se podrán dejar plazas desiertas.

8. Estos relatos se publicarán en una antología única no exclusiva (es decir, los autores podrán seguir disponiendo de sus textos libremente).

9. Los autores ceden sus derechos económicos para los primeros 500 ejemplares publicados de la antología. Si se vendiesen más, y el autor no renunciase a ellos, cada participante de la antología recibirá anualmente un 1% del PVP (Precio de venta al público) de los siguientes ejemplares vendidos. Asimismo cada autor seleccionado recibirá un ejemplar de la antología.

10. Los beneficios de la antología, si los hubiera, se reinvertirán en proyectos culturales y literarios de la Biblioteca Fosca, como se especifica en los estatutos de la asociación, tales como publicaciones periódicas o premios literarios.

11. Se considerará que los participantes aceptan estas bases por el mero hecho de participar en el concurso.

12. Será potestad de la asociación resolver cualquier cuestión referente a este certamen que no quede contemplada en las bases del concurso.

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21 septiembre 2008

La muerte de un mito

Sin Internet yo no escribiría, o al menos no al ritmo al que lo hago. Seguramente me hubiera arrancado a escribir uno o dos relatos, que hubieran recibido en mi entorno miradas de simpatía, y ahí hubiera quedado la cosa. Pero por fortuna no fue así. Primero descubrí portales de aficionados como yo, después gracias a los blogs pude compartir lo que escribía, y decubrir a otros con los que he disfrutado de buenos momentos de lectura (podeis encontrar a muchos de ellos en los enlaces).

Por eso me es dificil concebir la escritura como algo solitario, tal y como lo definen muchos de mis autores favoritos, ya sabeis todo eso de el autor frente al folio en blanco, y similares. Desde luego que estoy años luz de ellos, pero después de todo para mí esto es ocio.

El caso es que probablemente por eso me encuentre tan cómodo en proyectos de escritura colectiva de todo tipo. Uno de ellos, escrito junto con Oscar Sejas acaba de ser publicado en OcioJoven. Se trata de un relato de ficción largo de estilo histórico compuesto por varios capítulos cortos que se desarrollan en dos líneas temporales distintas. Os dejo el enlace a la primera parte de La muerte de un mito.


13 septiembre 2008

Robocop en Scifiworld

Ya os he hablado -siempre bien- de la revista scifiworld, así que no me voy a extender a este respecto. La novedad es que he tenido la tremenda alegría de que les gustara un artículo mio y lo publicaran :-) . Si mirais en la portada vereis que hay un artículo sobre Robocop. Bueno, pues ese es el mio. Espero que lo disfruteis tanto como yo escribiendolo. En general he recibido muy buenas críticas por él, aunque he de confesar que opino que buena parte se debe a que la figura del robot policía es carismática.

Desde luego no es lo único que aparece en el número, y podreis disfrutar -entre otras cosas- de análisis de las novedades cinematográficas, un repaso a la interesantísima (y por desgracia desaparecida) serie Firefly, una entrevista al director del festival de Sitges, y un paseo por la filmografía de Guillermo del Toro (os recomiendo no perderos esta joya).


Sólo me queda agradecerles tanto a Luis como a Ángel la oportunidad (claro, y también por sacar la revista cada mes, que siempre es bueno poder encontrar en los kioskos una publicación tan interesante).

¡Hey! ¿A qué esperas? Pillala antes de que se agote. Por si acaso os dejo este ENLACE.